No todos los pescados se comportan igual sobre el fuego directo. La clave está en la textura de la carne y el contenido de grasa: los pescados demasiado blandos tienden a desarmarse al voltearlos, mientras que los más firmes y con algo de grasa resisten el calor sin perder jugosidad. Por eso, antes de comprar el pescado para tu próximo asado, conviene saber qué variedades aguantan mejor la parrilla y cuáles conviene reservar para otras preparaciones, como el horno o la sartén.
Pescados firmes: los favoritos para la parrilla

Salmón
El salmón es uno de los pescados más elegidos para grillar gracias a su alto contenido graso, que ayuda a mantenerlo jugoso incluso con cocciones algo más prolongadas. Su piel, si se deja intacta, actúa como una barrera natural que evita que la carne se pegue a la rejilla.
Atún
El atún tiene una carne compacta que se comporta de forma similar a una carne roja magra. Se recomienda cocinarlo en cortes gruesos y por poco tiempo, sellando bien los lados para lograr un exterior dorado y un interior jugoso.
Pez espada
El pez espada es otra opción firme y carnosa, ideal para cortar en postas gruesas. Su textura permite manipularlo con pinzas sin que se rompa, algo fundamental cuando se cocina directamente sobre las rejillas de la parrilla.
Marlin
El marlin es un pescado cada vez más presente en las parrillas por su carne firme y su sabor intenso, comparable en textura al pez espada o al atún. Al cortarlo en postas gruesas y marinarlo con un poco de aceite, limón y especias, se logra un resultado jugoso por dentro y bien dorado por fuera. Es una alternativa interesante para quienes buscan variar más allá de las opciones clásicas sin perder resultado en la parrilla.
Pescados delicados: cómo adaptarlos si querés usarlos igual
Merluza y lenguado
Estos pescados tienen carne muy delicada, por lo que se desarman con facilidad si se colocan directamente sobre la rejilla. Una solución práctica es usar una plancha o bandeja perforada para parrilla, o envolverlos en papel de aluminio con hierbas y limón para cocinarlos al vapor indirecto sobre el fuego.
Trucha
La trucha entera es una excepción dentro de los pescados delicados: su piel y su estructura ósea le dan suficiente firmeza para grillarla completa, siempre con la piel hacia el fuego en los primeros minutos.
Consejos prácticos para grillar pescado sin que se pegue ni se rompa
Leer más sobre comida de mar: Tepic y Riviera Nayarit: una ruta entre ceviches y playas
Preparar la parrilla antes de cocinar
Una rejilla bien caliente y ligeramente aceitada reduce las posibilidades de que el pescado se adhiera. Este paso es tan importante como la elección del corte.
Cortes gruesos, mejor resultado
Los cortes de al menos dos centímetros de espesor son más fáciles de manipular y mantienen mejor la humedad interna durante la cocción.
Evitar voltear en exceso
Voltear el pescado una sola vez, cuando ya se desprende con facilidad de la rejilla, ayuda a conservar la forma del corte y evita que se rompa.
Usar marinados simples
Un marinado breve con aceite, cítricos y hierbas frescas potencia el sabor sin necesitar demasiado tiempo de reposo, ya que el pescado absorbe los sabores más rápido que otras carnes.
Elegir el pescado correcto es el primer paso para lograr una parrillada exitosa. Variedades firmes como el salmón, el atún, el pez espada y el marlin ofrecen mayor margen de error y se adaptan bien al calor directo, mientras que los pescados más delicados requieren técnicas alternativas para mantener su textura. Con estos criterios en mente, cualquier parrilla puede convertirse en el escenario perfecto para disfrutar del pescado en su mejor versión.