Consejos de conducción segura

 

Todos estamos distraídos estos días. En todo momento, hay decenas de cosas que compiten por nuestra atención y, bueno, conducir no es una excepción. La música fuerte, los mensajes de texto o un niño rebelde en el asiento trasero pueden amenazar con desviar nuestra atención de la carretera el tiempo suficiente para que ocurra un accidente, lo cual es la causa principal de accidentes viales de acuerdo a los datos estadísticos de las compañías de seguros de auto en México.

Entonces, ¿cómo mantenemos nuestra atención donde debe estar?

Aprendizaje y automaticidad

Si has estado conduciendo por un tiempo, es probable que operar un automóvil se haya convertido en algo natural. Es posible que conduzcas al trabajo, la escuela, el gimnasio y estés tan preocupado que ni siquiera recuerdes el viaje. Los científicos cognitivos llaman a esto “automaticidad”, que es lo que sucede cuando una actividad se ha practicado tantas veces que se ha convertido en un hábito, algo que no podrías olvidar si lo intentaras.

El beneficio de aprender algo tan profundamente es que no tenemos que esforzarnos tanto para realizar las tareas básicas que nuestra vida requiere: comer, atarnos los zapatos, leer y sí, conducir. De alguna manera, mejoramos en esas actividades porque ya no tenemos que pensar en lo básico y somos libres de prestar atención a los matices. Pero también hay una desventaja de la automaticidad: es mucho más fácil dejar de prestar atención. Puede que no notes tanto; e incluso podrías empezar a pensar que la multitarea no es gran cosa. Cuando estás en la carretera, esto puede ser peligroso.

Mantenerse concentrado

Antes de comenzar: Tómate unos minutos para verificar las condiciones tanto del exterior como del interior. Asegúrate de que tus ventanas estén despejadas y tus espejos estén en la posición correcta. Mira el clima. Limpiar el área del asiento del conductor. Ajusta la calefacción, el volumen de la música, la estación de radio o cualquier otra cosa que pueda desviar tu atención de la conducción. Toma una respiración profunda.

Mientras conduces: cuando estás detrás del volante, es mejor concentrarse sólo en una tarea: no hables por teléfono, no comas una hamburguesa con queso, no te maquilles, no busques algo detrás de ti para tratar de encontrar algo en el piso para tu hijo; y hagas lo que hagas, no envíes mensajes de texto. Si debes estar en comunicación, por ejemplo, necesitas recibir llamadas telefónicas durante un viaje largo al trabajo, usa un cable de audio o emparejamiento inalámbrico para poder hacerlo con las manos libres.

Cuando necesitas concentrarte: si estás cantando tu canción favorita, manteniendo una conversación o tratando de manejar a los hermanos en el asiento trasero cuando ocurre una situación de tráfico o clima potencialmente peligroso, no te asustes. Apaga la música, finaliza la llamada o detente lo más rápido posible. Si la distracción está dentro del automóvil, no trates de cuidarla mientras conduces.

Lo mejor que puedes hacer para mejorar tu concentración mientras conduces es comprometerte a prestar atención. Minimiza las distracciones, no intentes realizar múltiples tareas y mantén a tu familia segura en la carretera.

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